Francia migra 2,5 millones de ordenadores públicos de Windows a Linux como eje de su soberanía digital. La DINUM lidera una hoja de ruta que también sustituirá Microsoft 365, Teams, Google Drive y otros servicios en la nube. Herramientas soberanas como Tchap, Visio, FranceTransfert y La Suite Numérique ya se usan en sanidad y otras agencias. El movimiento francés puede desencadenar un efecto dominó en Europa y abrir un mercado millonario para startups y software abierto.

Francia ha decidido dar un giro radical en su estrategia tecnológica y poner fin a su dependencia de Microsoft Windows en la administración pública. Lejos de ser un simple cambio de sistema operativo, el plan de Francia marca un punto de inflexión en la forma en que Europa entiende su soberanía digital y el control sobre sus datos.
Esta apuesta francesa se encuadra en un contexto europeo en el que cada vez resulta más incómodo depender de gigantes tecnológicos estadounidenses para gestionar infraestructuras críticas del Estado. La migración masiva a Linux y a soluciones de código abierto se presenta como una respuesta directa a ese malestar y como una forma de recuperar autonomía en el Viejo Continente.




